¿Conviene un ahorro planificado en tiempos de crisis?

En estos días la palabra “crisis” está de moda. A diario escuchamos en los noticieros que hay crisis sanitaria, crisis económica, crisis política… de modo que es imposible no preguntarse si, en estas condiciones, conviene comprar un bien o, de plano, endeudarse.

Cualquier inversión es un riesgo, pero uno que debemos tomar, y la razón es sencilla: esconder el dinero en una cuenta de banco o en casa lo mantendrá intacto, aunque sin producir beneficio alguno.

Es normal temerle al endeudamiento (“¿podré pagar”, “¿y si me quedo sin ingresos?”) El caso es que ese miedo a menudo nos conduce al inmovilismo, por eso la clave es hacer una inversión con prudencia, calculando los riesgos que tomaremos.

En ese sentido, el ahorro planificado es muy buena opción: como habíamos explicado el mes anterior, este nos permite mantener control total sobre lo que vamos a invertir, esto es fundamental para hacer un uso responsable de los recursos.

A diferencia de un crédito (el de los bancos, el de toda la vida), el sistema de ahorro planificado no ahoga con intereses altos ni variables, sino que funciona como una herramienta que te empuja a guardar de forma disciplinada parte de tus ingresos y, así, cumplir con el anhelo de tener automóvil o casa.

Eso no es todo: tiene el beneficio de que, al salir adjudicado, te prestarán el dinero que falte para que, de contado, compres el producto con el que soñaste siempre.

No te vamos a decir que invertir dinero no es un riesgo, sin embargo, debes asumirlo porque, sin él, es difícil que llegues a cumplir cualquier meta. Lo importante es que cuando te decidas, lo hagas con inteligencia, optando por alternativas que no te compliquen, sino que sean amigables y baratas.

Sin duda, el ahorro planificado de Consorcio Pichincha es una de las mejores opciones porque tiene el aval de una empresa sólida, con mucha credibilidad y más de 26 años en el mercado; siempre ofreciendo planes novedosos y cómodos para ayudar a nuestros socios a alcanzar sus metas.